sábado, junio 16, 2007

Rutas culturales en Suiza, emisión Pro Patria 2007

Sobre los rastros de la Historia, rutas culturales en Suiza

La Fundación suiza pro Patria fomentará estos próximos años la protección y el mantenimiento de bienes culturales estrechamente vinculados a las grandes vías de comunicación históricas de este país. El fondo de apoyo que se constituirá a tal efecto será abastecido por el producto de la venta de estas emisiones con sobretasa de los nuevos sellos especiales pro Patria.

Los sellos especiales pro Patria 2007 reflejan bien este objetivo.Representan cuatro de las grandes vías de comunicación e itinerarios comerciales que cruzan Suiza: la Vía Jacobea, la Vía Jura, la Vía Gottardo y la Vía Cook.
Los sellos pro Patria 2008 y 2009 versarán también sobre este tema.
Los filatelistas podrán constituir una serie completa al hilo de las tres emisiones que tienen validez postal ilimitada.
Los temas 2008 y 2009 siguen siendo confidenciales por el momento.
Será posible representar en doce sellos la totalidad de los itinerarios puestos en valor por "Via Storia", este Centro de la Universidad de Berna ha realizado de 1984 a 2003 sobre mandato de la Confederación el Inventario de las vías de comunicación históricas de Suiza (IVS). En la actualidad, "Via Storia" efectúa búsquedas sobre este tema y contribuye a la creación de la oferta turística vinculada al proyecto "Itinerarios culturales en Suiza".

Bienes culturales a lo largo de los caminos

Auspiciada por Correo Suiza y por la Fundación suiza pro Patria, "Via Storia" da a conocer al público, joven y menos joven, las vías históricas que cruzan los cantones. Como se trata de un tema de interés nacional, el reto es de importancia y sólo uniendo sus fuerzas estas tres instituciones llegarán a hacer de esta empresa un éxito a largo plazo.

Las vías de comunicación históricas se jalonan de bienes culturales de gran valor.
Para la población, estos bienes culturales son portadores de identidad; para el turista, son un medio de conocer Suiza. El carácter cultural de estos lugares da materia para la promoción del turismo.

Un proyecto conforme a la vocación de pro Patria

El tema de los itinerarios culturales en Suiza está en armonía con el concepto director de la fundación y con su lista de prioridades: vías de comunicación e itinerarios culturales históricos, paisajes naturales, monumentos naturales, monumentos históricos consagrados y profanos, estaciones y edificios turísticos antiguos.
La población suiza es plenamente consciente de lo que está en juego en cuanto a protección de los bienes culturales y de los itinerarios culturales. Los sellos pro Patria constituyen pues a este respecto un precioso instrumento de sensibilización.

"Itinerarios culturales en Suiza"

Este nombre consagra una manera completamente nueva de descubrir los paisajes culturales: caminar por ellos sin preocupaciones, gozar de una restauración de calidad, dormir en lugares de alojamiento agradables y gozar así de los atractivos de Suiza con todos sus sentidos. Una red de doce itinerarios culturales nacionales y de distintos itinerarios regionales, por caminos históricos surcando toda Suiza, elementos del patrimonio natural y cultural suizo.
"Itinerarios culturales en Suiza" asocia realizaciones turísticas ya existentes a nuevos proyectos. Así, favorece el mantenimiento y la protección de las vías históricas al mismo tiempo que el desarrollo del turismo.
Carnet de sellos.- Aparte de los pliegos esta serie se ha emitido también en carnet con un precio de venta de 14,50 francos suizos.

La Vía Jacobea: espiritual y temporal a la vez
Los peregrinos que viajaban a Santiago de Compostela utilizaban en Suiza las vías de comunicación normales: los caminos de peregrinaje propiamente dichos no existían. No obstante, estos testigos del pasado que son las capillas y los albergues de carretera permiten reconstituir un itinerario principal a través de Suiza: aquél que llevaba de Constancia y Rorschach a Ginebra bordeando los Alpes, mediante Einsiedeln.

En la Edad media, el peregrinaje era una empresa a la vez espiritual y una aventura. A prueba, la fascinante yuxtaposición de elementos laicos y religiosos que jalonan hoy aún el camino de San Jaime. Entre los primeros, citan el "Torenöli". Esta cañada situada sobre el municipio de Schwarzenburg (BE) conecta la antigua carretera Berna - Friburgo con el valle del Sarine.
Su pavimento está cortado en la piedra y se compone de cuidadas piedras redondas. Como testigo de la vida religiosa que se ejercía a lo largo del camino, citar la capilla de Santa- Apolina en Matran (FR), cuya existencia se certifica desde el siglo XII. El edificio tal como se presenta hoy está fechado en 1566.

Linda con el antiguo puente del mismo nombre que franquea el Glâne, forma un conjunto de lo más pintoresco. En la última restauración de estas obras hace quince años, los arqueólogos encontraron cerca de la capilla un gran número de dientes cariados: la muy venerada Santa Apolina supuestamente curaba los dolores de muelas.

La Vía Jura: 2000 años de historia entre Basilea y Bienne
La Vía Jura, que va de Basilea a Bienne por los valles del Birse y el Suze, es uno de los raros itinerarios cuya historia se pueda seguir a través de todos los tiempos, desde la colonización romana hasta nuestros días - no sólo sobre la base de escritos, sino también gracias a excavaciones arqueológicas, inscripciones grabadas en la roca, dibujos, grabados y acuarelas. Este itinerario a través de las gargantas salvajes del Jura, a principios del siglo XIX, especialmente se valoraba por los románticos de toda la Europa.

El arco de piedra taladrada está cortado en el acantilado que separa el valle del Birse del valle del Suze. Punto de paso obligado hasta el siglo XX, tiene una larga historia: los Romanos ya habían ampliado un paso natural a este lugar para permitir la circulación de los vehículos. Una inscripción grabada en la roca proporciona una indicación sobre la fecha de estos trabajos: alrededor de 200 antes de J.C., la vía romana que pasaba por allí conectaba la colonia de Augusta Raurica (Augst, a bordo del Rin) a Petinesca (hoy Studen).

En cuanto al Castillo de Vorbourg, domina el paso situado al norte de Delémont, y en consecuencia también la carretera conectando Basilea a Bienne. Esta fortificación del siglo X implica dos partes. Se abandonó la parte superior, destruida por el terremoto de Basilea de 1356. La parte inferior, ha sido reconstruida.La capilla de Vorbourg, es aún un lugar hoy día de peregrinaje muy popular.

La Vía Gottardo: el Puente del Diablo y más
La carretera de Gottardo es el principal eje hoy de tránsito alpestre suizo, tanto para la circulación de las personas como para el transporte de mercancías. Todo ha comenzado en este tiempo inmemorial en que el Diablo, que había construido el puente de las gargantas de Schöllenen, falló a destruirlo gracias al truco del Uranais y a la gracia divina. Es al menos lo que afirma una de las numerosas leyendas.

La Vía Gottardo sigue el trazado de la famosa carretera comercial, conectando Basilea y Schaffhouse en Chiasso. El monte Piottino sobre Faido forma la parte mediana del valle del Léventine. Vestigios de caminos que datan de varios siglos dan prueba de esfuerzos repetidos para cruzar esta barra rocosa en la cual el Tessin cavó su ruta.

En 1560, se arregló una vía directa a través de las gargantas de Piottino.
La carretera cantonal de 1817, impresionante obra de fábrica, seguía el mismo trazado. Sustituida por un túnel en 1934, se salvó de la decadencia gracias a una renovación hace algunos años.
En cuanto al "Alte Sust" en Horgen, bordea el Lago de Zúrich, devuelve al tiempo de antes del automóvil y el ferrocarril. Esta imponente construcción del siglo XVII era una importante aduana y de transbordo para las mercancías: éstas, transportadas de Zurich por barco, se transportaban a continuación hasta Zoug a espaldas de mulas.En 1864, la construcción de la carretera Zurich-Zoug hizo perder al Sust su función de origen. Alberga hoy el museo local de Horgen.

La Vía Cook: el primer itinerario turístico de Suiza
En 1863, el agente de viajes británico Thomas Cook hacía visitar por primera vez Suiza a un grupo de turistas. La "Gran Vuelta" que proponía a través de los Alpes occidentales, especialmente apreciado de sus compatriotas, se convierte en el viaje organizado de referencia: cruzando en dos semanas, el Oberland bernés y la Suiza central, conectaba todos los destinos turísticos principales del tiempo, en particular, el Mar de Hielo en Chamonix (Francia), el glaciar de Grindelwald y el Rigi.
En la actualidad, la Vía Cook hace revivir este viaje de exploración clásico con, esencialmente, los mismos medios de locomoción que antes: ferrocarril, barco y - sobre apreciables distancias - marcha a pie. Una de las etapas principales de la Vía Cook es la subida al Gemmi a partir de Loèche-les-Bains siguiendo la pared del Daubenwand.Es en 1740 cuando los mineros tiroleses arreglaron en este acantilado un camino de dos metros de amplio que facilitaba los desplazamientos a Berna. Esta obra realizada a lo largo de una pared vertical conservó todo su poder de fascinación.
El Gran hotel Giessbach sobre el lago de Brienz nos transporta a tiempos pasados. Este establecimiento abierto bajo su forma actual en 1883 conserva su carácter e invita a revivir la edad de oro del turismo en el Oberland bernés.
Los primeros turistas llevados por Thomas Cook no pudieron no obstante probar este lujo: el hotel, de dimensiones entonces mucho más modestas, estaba ya completo a su llegada y tuvieron que alojarse en otras dependencias.